Lo que puede estar por venir, es fuerte. Adiós al contenido orgánico, adiós al tiempo real, adiós a la popularidad natural de una cuenta. Twitter, de cierta manera, está considerando la idea de vender la capacidad de transformarse en un influenciador.

Se vende el sueño de tener alcance en redes sociales

La compañía esta iniciando las pruebas (internas) de un nuevo algoritmo de ordenamiento de Tweets que haría que el contenido de las personas que paguen la nueva suscripción ($99 mensuales) aparezca por encima y con más frecuencia de aquellos que no pagan. Dicho de otra manera, Twitter le estaría dando la capacidad a las empresas pequeñas, o a los aspirantes a influenciadores, de tener más exposición sobre un mercado que no están dominando.

¿Compite con los influenciadores orgánicos?

Para los influenciadores actuales, la idea no sería “completamente” una competencia desleal. El que es bueno en su tópico no deberá temer si el contenido que otros patrocinen no llega al nivel del suyo. A final de cuentas, los más afectados, serían los usuarios finales de la plataforma de Twitter (el pueblo). Mientras más personas paguen el servicio, menos serán los tweets relevantes que veremos de nuestros seres queridos y más serán los tweets que veremos de personas que quieran obtener alcance digital.

Todavía no es algo definitivo

Cabe destacar de que esta suscripción todavía no es una realidad y Twitter se encuentra estudiando si vale la pena o no realizar esta estrategia de monetización de la plataforma. Muchos analistas digitales han señalado que esta es una jugada bastante riesgosa que podría hacer que los usuarios de la plataforma (que siguen siendo bastantes) dieran el salto a otras.

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